50 formas de decir te quiero

imagesPor: MSc.Laura Álvarez, Psicóloga Clínica, certificada en Disciplina Positiva

laura.al@desarrollandomentes.com

La mejor inversión que podemos hacer es darle afecto y cariño a los que me rodean y en especial a mi familia. Hay un dicho que dice “El amor hace andar al mundo” pero no sólo lo hace andar sino que lo hace andar bien. En la vida nadie puede vivir plenamente si no es amado. Desde que nacemos hasta que morimos necesitamos sentirnos amados. El expresar y recibir afecto inyecta nuestras vidas y nos ayuda a enfrentar las adversidades. Investigaciones han demostrado que el dar afecto ahuyenta la soledad , da seguridad, alivia tensiones, hace más felices los días. El afecto hace que nos sintamos apoyados, nos da sentido de pertenencia, nos hace sentirnos aceptados, especiales.

El dar afecto depende  del entorno social y familiar en que nos hemos criado. Este ambiente nos enseña a ser más o menos expresivos tanto verbalmente (“te quiero”); como físicamente (un abrazo o un beso).  Por lo que, encontramos personas que les es difícil expresar y recibir muestras de afecto, porque no lo han visto o aprendido en sus hogares, porque les da temor dar una imagen de debilidad y quieren ocultarse ante una expresión dura para no ser heridos.

Otro aspecto importante son los prejuicios sociales, la ideología machista no le permite al varón expresarse afectuosamente porque lo considera un comportamiento netamente femenino.

De ser así, tenemos que tener paciencia, ya que el afecto debe ser espontáneo y no debemos forzarlo. El  dar cariño, es un trabajo donde su ejemplo es la clave. La comprensión, la perseverancia y el cariño es lo que le permitirá a individuos poco expresivos conocer el camino al cambio y el valor del afecto.

Aprenda a valorar las diferencias y a preguntar qué significa el afecto para la otra persona, esto puede ayudar a descubrir maneras grandes y pequeñas de llegar al corazón del ser querido. Recuerde, el amor se aprende; el don de dar y recibir afecto crece y se desarrolla cuando una persona vive con quienes expresan cariño.

Preguntémonos ¿cuando fue la última vez que expresamos frases de afirmación, que dimos un abrazo, que dijimos te quiero? Cada uno de nosotros expresamos y necesitamos afecto de distintas maneras. Para algunos es importante recibir afecto físico, para otros palabras de afirmación, para otros es actos de servicio(que me ayuden en los quehaceres de la casa, que me hagan un favor),para otros tiempos de calidad(compartir, conversar) y para otros el que me regalen cosas.

Lo importante es detenernos a pensar que el dar afecto es vital para nuestras vidas así que debemos iniciar por decidir amar y conocer la manera en que otros esperan que los amemos.

Maneras para expresar cariño:

Con su familia:

  • Para compartir en familia, decida sacar el tiempo. Defina un día a la semana para pasarlo con ellos.  Por ejemplo, todos los sábados sepárelos para almorzar en familia.
  • El día que elija tiene que ser respetado, pues ese es el espacio que usted ha destinado especialmente para su familia.
  • Decida dar afecto aunque le cueste. Abrace, diga te quiero. Sino puede decirlo deje mensajes escritos
  • Tenga una actitud de dar, de servir, de darse a otros.
  • Conozca a las personas que lo rodean para que conozca la manera que ello necesitan recibir afecto.
  • Comparta con cada uno de sus hijos por separado, saque tiempo para compartir espacios individuales con ellos.
  • Cada uno de sus hijos es diferente, así que respete las individuales.
  • Diga palabras de admiración, alegue sus áreas fuerte.
  • Detecte los enemigos de los espacios en familia. Es decir,  las cosas o actividades que usted anteponga a las actividades en familia. Decida poner en primer lugar a su familia.
  • Siempre van a existir muchas actividades, pero ninguna como la vida en familia. Recuerde que es el tiempo que usted le dedique a su familia nunca se olvidará.
  • Los momentos en familia son importantes porque a través de ellos usted está moldeando y marcando la vida de sus hijos.
  • Pregúntele a sus hijos, pareja o los miembros de su familia qué espacios les gustaría compartir y qué actividades que les gustaría compartir.
  • Incremente la comunicación,  interésese por la vida de cada uno de los miembros de su familia, ¿qué hacen?, ¿qué les gusta?, ¿qué no les gusta?. Conozca a los amigos de sus hijos.
  • Defina con ellos el tiempo en familia, con el fin de que todos estén de acuerdo y lo lleven acabo. Algunas actividades que les puedan servir:
  • Alquilar una película y verla en casa.
  • Comer en familia. Tener espacios fijos,  por lo menos una comida al día.
  • Ir algún lugar de recreo y compartir juntos.
  • Compartir algún deporte.
  • Jugar con juegos de mesa.

   Con su pareja:

  • Aparte tiempo al menos una vez por semana, para compartir y conversar profundamente.
  • Mantenga tiempos de intimidad.
  • Mantenga una actitud positiva. Hable, haga bromas.
  • No se acueste sin sentirse uno al otro por lo menos unos minutos antes de dormirse y empiece cada mañana con unos pocos minutos de acurrucamientos y abrazos antes de levantarse de la cama.
  • Las peleas  y los desacuerdos pueden ser inevitables, pero el enojo y el resentimiento es evitable, no deje que pase un solo día sin haber recurrido a la reconciliación y al perdón.
  • Comparta sus necesidades. La falta de comunicación le lleva a expectaciones no realizadas.
  • Guarde los desacuerdos y contradicciones hasta llegar a casa. No lo haga en público.
  • Apóyese cuando uno de los dos establece límites a los hijos. No permita que los hijos vean el desacuerdo entre los padres en cuanto a su educación y disciplina.
  • Piropee a su cónyuge con regularidad.
  • Reconozca que su pareja es un complemento, pero que también tiene defectos y limitantes como cualquier ser humano.
  • Las expresiones de cariño y amor son necesarias para la pareja y los hijos.
  • El matrimonio es de dos, la casa y los hijos también, por lo que debería ser responsabilidad de los dos mantenerlos y cuidarlos, como un equipo de trabajo.
  • Realice proyectos en común.
  • Respete la individualidad del cónyuge y de sus hijos.
  • Nunca hable mal de su cónyuge. Por el contrario recuerde sus puntos fuertes y hágale saber cuánto le admira.